El Rincón de Joseca

Otro mundo es posible

Archive for the ‘Spanish Revolution’ Category

El amargo brebaje del sistema

Posted by Joseca en 23/02/2013

Nuevamente un debate absurdo entre amigos.

Como explicarles que el problema no es Zapatero o Rajoy, el PP o el PSOE, sino son las políticas que practican y los capataces que les dictan lo que han de aprobar o lo que no deben tocar.

Llevamos treinta años de debates nominalistas en los que se discute en función del dirigente o de las siglas de turno sin asumir que los dos grandes partidos representan la cara y la cruz de una misma moneda.

Nos han educado en un bipartidismo excluyente que nos vende como alternativa lo que no es sino mera alternancia, pues la filosofía que fundamenta las grandes líneas de acción económica y el status quo de las estructuras de poder político es la misma en ambas formaciones.

Y mientras entretienen al pueblo con los dimes y dirites retóricos en este gran teatro, ahogan y silencian los problemas reales de nuestro país: un Estado de Bienestar de mínimos, un poder político supeditado al financiero y que apenas contempla canales de participación ciudadana en la toma de decisiones y una forma de Estado carente de legitimidad.

Hoy miles de personas nos manifestaremos en más de cincuenta ciudades contra los recortes y el golpe de estado financiero. El cambio real y profundo que muchos demandan sólo se logrará empoderando a la ciudadanía y construyendo el nuevo modelo de abajo a arriba y siendo conscientes que hay derechos que no se negocian y obligaciones cívicas que habrían de ser irrenunciables.

Cuando se toma conciencia de esta realidad, adviertes lo intrascendente que es si ha sido Rajoy o Rubalcaba el que ha ganado el Debate del estado de la Nación o incluso lo irrisorio que son los veintidós millones de euros evadidos por Bárcenas al lado de los veintidós mil que han desaparecido de Bankia. Te das cuenta de lo ridículo que es el escándalo que ha generado un diputado valenciano proque haya hecho uso de su cortaúñas y que apenas provoque ira el que sus compañeros de fechorías hayan esquilmado el patrimonio público de esa Comunidad Autónoma invirtiendo en megaproyectos absurdos. Y te tomas como casi insultante el que se aprueben normas para perseguir el fraude del fontanero o del electricista mientras se desmantela la Oficina Antifraude y no se implementan medidas de choque para frenar un fraude fiscal que impide al Estado ingresar más de noventa mil millones de euros cada año.

En fin, creo que en el fondo somos un pueblo tan acostumbrado a no movernos que apenas notamos el roce de las cadenas que anudan nuestros pies. El día que asombrados descubramos que tan enorme es la mentira que nos rodea como el poder que tenemos, las cosas podrán cambiar. Mientras tanto, seguiremos presos de nuestra propia ignorancia, bebiendo a sorbos ese brebaje tan amargo que nos vienen ofreciendo desde hace más de treinta años.

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Si queremos soñar, estamos obligados a trabajar

Posted by Joseca en 19/02/2013

Si la crisis financiera es sistémica, si la corrupción política y la agresión al medio ambiente están anudadas indefectiblemente al modelo económico, si la sanidad, la educación, las pensiones o la vivienda han sido desde siempre derechos negociables para el bipartidismo, si el accionariado de los grandes medios de comunicación está en manos de los emporios multinacionales y la banca… ¿Por qué nos esforzamos en creer que los mismos que han creado u ocultado esos problemas son los que van a aportar las soluciones?

Muchos se preguntan que hacer ante una situación tan crítica. El problema es que dirigen el interrogante a quienes no tienen ni legitimidad ni capacidad para responderlo. Llevamos mucho tiempo delegando nuestra responsabilidad en personas e instituciones que han sido los actores principales de este gran teatro. Es el momento -ya es el momento- de abandonar la complacencia y la indiferencia, el miedo y pasividad. Nadie va a ofrecernos lo que ni tan siquiera estamos dispuestos a exigir.

No nos es lícito soñar con construir un nuevo marco político y económico si no estamos dispuestos a asumir, uno por uno y todos juntos, la responsabilidad cívica y la exigencia histórica de participar activamente en la creación de una inmensa red social que propicie un cambio que solo lo será si se genera de abajo a arriba.

Los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, los mineros que hace meses marcharon en defensa de sus puestos de trabajo, la decisión de los bomberos de A Coruña o Catalunya de no cooperar en la ejecución de los desahucios, los yayoflautas o las asambleas de barrio nacidas al calor del 15M, partidos políticos como EQUO o PACMA, las mareas de profesionales de la Sanidad y Educación que se manifiestan desde hace tanto tiempo en Madrid… son muchos los espejos en los que podemos ver reflejado el ejemplo de personas anónimas que un día decidieron pelear por sus derechos y los de todos nosotros.

Ensordeced la apatía, derrotad a la impotencia, parad de pedir y comenzad a exigir, daos la libérrima oportunidad por una puta vez de creer en vuestros sueños y trabajad en su consecución.

No les hagáis caso. Podemos cambiar esto… siempre que en verdad queramos. El #23F tenéis una primera oportunidad.

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Hay dos países

Posted by Joseca en 04/02/2013

Hay un país en el que reina el familiar de un empalmado, gobierna una TV de plasma y oposita la nada con barbas. Un país al que sangran y apenas vocea, al que roban y con pereza bosteza, al que sacrifican con un cuchillo que él mismo afila, que se lamenta al tiempo que se deja acaudillar. Un país que llegó a cantar a una libertad “sin ira”, que pactó demonios y sembró cunetas, que enfermó de ladrillo, que se creyó clase media y solo sobrevivía con deuda. Un país que pactó las cadenas y sus miserias, que confunde democracia con bipartidismo, que teme la alternativa y lo emborrachan con la alternancia, que loa a Botín y arrincona la Filosofía. Un país, en suma, que teme soñar, odia pensar y opta por el sofá.

Hay otro país que levanta la voz, que asamblea sin descanso, que para desahucios. Otro país que bebe de los libros y se nutre en las calles, que cree en la autogestión y no en la complacencia. Otro país que enarbola banderas, las de la solidaridad y la auditoría de la deuda. Otro país que milita, que los problemas enfrenta, que no delega. Otro país que defiende lo de todos, que a los que privatizan sanidad y destrozan educación no les ofrece trono. Otro país al que tratan de acallar con porras, que vive ajeno a los dogmas, que reflexiona, que sufre, que reacciona. Otro país que ha dicho basta, de negro, de verde, con bata blanca. Ese otro pais, amigos, es al que yo pertenezco.

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Angustias: la dignidad de una joven de 83 años

Posted by Joseca en 02/10/2012

Os presento a Angustias. Tiene 83 años. Es una peligrosa antisistema, de la peor especie. El día 29 de septiembre mantuve en la Plaza de Neptuno una deliciosa y muy instructiva conversación de 25 minutos con ella.

El 25 de ese mes fue zarandeada y tirada al suelo por dos antidisturbios. Aún tiene las marcas y los moratones que lo atestiguan.

Ayer volvió a manifestarse. No quiere volver a sufrir lo que pasó de joven. Se pregunta donde están los cinco millones de parados. No entiende como a unos centenares de metros de allí, en el Barrio de Las Letras, hay miles de jóvenes que disfrutan de la noche madrileña sin ser conscientes que les están robando su futuro en un abrir y cerrar de ojos. No admite que estén cercenando derechos que costó tanto esfuerzo conquistar.

Ayer Angustias me regaló una lección que nunca olvidaré: el tesón y la historia de nuestros mayores es nuestro mejor patrimonio. No lo dilapidemos con nuestra indiferencia y nuestros miedos #29s

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Videos sobre el 25S

Posted by Joseca en 26/09/2012

Os enlazo los mejores videos que he localizado sobre el 25S:

Bomberos apoyan las protestas del 25S

 

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25S: el sistema responde con la violencia

Posted by Joseca en 25/09/2012

A continuación os dejo con un pequeño video casero que contiene imágenes que muestran la violencia con la que se ha empleado el sistema para reprimir las protestas del 25S. Esto sí que es Marca España.

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3 gráficos para despertar y no creerte este teatro

Posted by Joseca en 13/09/2012

MORFEO

Te explicaré por qué estás aquí Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar.Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?

NEO
¿De Matrix?

MORFEO
¿Te gustaría saber lo que es? Matrix nos rodea. Está por todas partes incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión Puedes sentirla, cuando vas a trabajar cuando vas a la iglesia cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.

NEO
¿Qué verdad?

MORFEO
Que eres un esclavo, Neo, Igual que los demás, naciste en cautiverio naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia (La historia acabará). Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad, Nada más. Si eliges la azul viviras en la ignorancia. En cambio, si eliges la pastilla roja veras la realidad osea, esto.

¿Quienes están detrás de la bolsa española y por tanto obtienen la mayor parte de los sustanciosos beneficios derivados de la especulación?

¿Quienes controlan la producción de alimentos y por tanto deciden sobre el alza de sus precios?

¿Quienes mandan en los medios de comunicación españoles y por tanto deciden sobre su política informativa?

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Propuesta de reforma del Manifiesto y de la acción 25s: ocupa el Congreso

Posted by Joseca en 30/08/2012

El pasado 25 de agosto publicaba la entrada “25S: análisis crítico y propuestas de mejora” y que os pido que leáis para entender la presente. Desde ese día y como apuntaba en la actualización reproducida en el final de la misma, se han sucedido diversos hechos de suma importancia. La constitución de una Coordinadora en la que se integran diversos y plurales colectivos, la clarificación de algunos aspectos sustantivos y de procedimiento y la constitución de tres grupos de trabajo así como el llamamiento a la participación de cuantos estén interesados en la superación del actual sistema son elementos positivos que han de ser tenidos en cuenta.

Como contribución a la labor que se está desarrollando y en el ánimo de acercar posturas entre los que impulsan y los que se oponen a la acción 25S: ocupa el Congreso, procedo a continuación y siempre con ánimo constructivo a reproducir el contenido de una propuesta de reforma de Manifiesto por si puede ser de interés. Aunque no supone una enmienda a la totalidad al actual documento y hoja de ruta de la Plataforma ¡En Pie!, sí perfila y depura algunos aspectos que entiendo necesarios.

Así, lo primero que he pretendido es plantear la acción 25S: Ocupa el Congreso no como la culminación de un proceso sino como el inicio del mismo, recogiendo la intención expresamente manifestada por la recién creada Coordinadora, razón por la cual la acción no tendrá carácter indefinido y no se contempla como resultado inmediato de la misma la abolición de la actual Constitución, por las razones que se explicitaron en su momento en la entrada antecedente.

Al mismo tiempo, se propone acompañar la ocupación del Congreso de los Diputados -que no conllevará rodear la sede de representación popular sino simplemente su concentración ante la misma- con la ocupación de la Bolsa, a fin de reflejar la colusión de intereses entre el poder político y el económico.

La propuesta de reforma del Manifiesto procura sentar unos principios básicos y unos fines concretos pero sin ánimo de profundizar en su desarrollo, pues esa misión se residencia en los grupos de trabajo o comisiones de la Coordinadora. En este sentido se defiende un proceso de empoderamiento gradual y por tanto no inmediato que ha de tener como base la información y formación de las clases populares y que pretende combinar acciones de propuesta formal y acciones de transformación activa.

En fin, no deseo más que esta pequeña aportación sirva para acrecer el debate y discutir fórmulas, métodos y estrategias para la superación del actual sistema. Si sirve para que las personas y colectivos que están participando en la confección de la acción aporten nuevos elementos de juicio me daré por satisfecho.

Solo me cabe concluir reconociendo que el escaso tiempo que he podido dedicar a la elaboración de esta propuesta de reforma del Manifiesto conlleva posiblemente omisiones y errores de planteamiento que espero sepáis perdonad. En este sentido me sentiría más cómodo si lo vieráis como un conjunto de ideas a desarrollar más que como un todo armónico al que examinar. Sé que los más “rupturistas” no estarán del todo conformes con mi propuesta y que los que con más fuerza se oponen a la acción seguirán sin convencerse. Solo os pido que lo veáis como un intento de aunar posturas, nada más.

¡Salud!

P.S.: además de reproducirlo a continuación, subo el documento con la propuesta de Manifiesto por si deseáis descargarlo.

MANIFIESTO

“OCUPA EL CONGRESO Y LA BOLSA”

 

¿Quiénes somos?

Somos un movimiento social que cree necesario un cambio en la organización política, económica y social del Estado español. El sistema instaurado por la Constitución de 1978 adolece de graves problemas cuya resolución exige una profunda modificación de las estructuras que lo soportan, haciendo posible un nuevo modelo en el que puedan materializarse plenamente los principios de libertad individual y colectiva, igualdad en y ante la Ley, justicia social y soberanía popular.

Las personas y colectivos que apoyamos este Manifiesto entendemos que los valores enunciados solo serán viables si los ciudadanos inician un proceso de empoderamiento basado en la creación de redes de información y formación populares que permitan una toma de conciencia creciente sobre la necesidad del cambio y la construcción de alternativas.

El sistema actual adolece de déficit democrático, desigualdad económica y desprotección social. Es por ello que nos definimos radicalmente democráticos, contrarios al neoliberalismo y partidarios del Estado social.

a) Radicalmente democráticos porque creemos que la forma del Estado debe ser la República, porque creemos en la Memoria histórica y en la libre determinación de los pueblos, porque las sedes de representación popular deben reflejar de forma proporcional las opciones políticas de la ciudadanía y porque han de implementarse en grado sumo los mecanismos de democracia directa.

b) Contrarios al neoliberalismo porque nos oponemos a los modelos fiscales regresivos, a la flexibilización del mercado laboral y la desregularización de los mercados financieros y porque estamos a favor la nacionalización de los sectores económicos estratégicos, la banca pública y la sujeción de las políticas económicas a criterios medioambientales.

c) Partidarios del Estado social porque consideramos indisponibles los derechos a la Educación y la Salud públicas y porque defendemos una renta básica ciudadana, el consumo responsable y la conceptuación de la vivienda como bien de interés social no sometido a la especulación.

 

¿Qué proponemos?

Una acción pacífica y colectiva para que en las fechas acordadas de forma horizontal y asamblearia por las personas y colectivos que apoyen el Manifiesto, la ciudadanía realice dos concentraciones simultáneas durante un periodo de tres días con sus noches:

  • Una frente al Congreso de los Diputados exigiendo a las fuerzas con representación parlamentaria su compromiso con la profunda reforma del sistema que se propone.
  • Otra frente a las sedes de la Bolsa de Madrid y Barcelona para mostrar el rechazo al poder de la oligarquía financiera y la gran patronal.

Dichas concentraciones tendrán por objeto patentizar de forma pacífica nuestro rechazo al modelo de Estado vigente, constituyendo el inicio de un proceso democrático y popular para la transformación del sistema, todo ello de acuerdo con los principios enunciados.

 

¿Y a partir de ahí?

La acción “Ocupa el Congreso y la Bolsa” no constituye la culminación de ningún proceso sino el inicio del mismo. Dicho proceso abarcará tres dimensiones:

1)    Dimensión informativa y formativa:

La coordinadora de la acción creará comisiones temáticas para desarrollar, completar y fundamentar desde un punto de vista teórico los principios y fines enunciados en el Manifiesto. A tal fin se elaborarán trípticos, dossieres y documentos informativos que serán objeto de difusión libre y se impartirán conferencias, mesas redondas y talleres gratuitos para la ciudadanía.

2)    Dimensión de reforma y protesta:

La coordinadora también desarrollará acciones que visibilicen el movimiento y los objetivos que persigue, procurando que los representantes políticos asuman los postulados reseñados y procedan a las reformas solicitadas. Para ello promoverá la asunción de compromisos formales por parte de los partidos políticos, canalizará propuestas a través de procedimientos de democracia participativa ante las Administraciones local, autonómica y estatal, promoverá concentraciones, manifestaciones y acciones de desobediencia civil para llamar la atención sobre las situaciones cuya reforma se considera inaplazable y estudiará la posibilidad de constituir agrupaciones de electores para presentarse a las distintas elecciones en caso de ser necesario.

3)    Dimensión de ruptura y transformación:

Junto a las acciones de reforma y protesta, se impulsarán fórmulas alternativas al modelo actual, como el mantenimiento de centros autogestionados, constitución de cooperativas, ocupación de viviendas y fábricas en desuso, generación de redes de autoabastecimiento alimentario y creación de estructuras para atender y asesorar por personal voluntario a personas sin recursos o a colectivos desfavorecidos.

PROPUESTA DE MANIFIESTO

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“25s: Ocupa el Congreso”: análisis crítico y propuestas de mejora

Posted by Joseca en 25/08/2012

Reconozco que son numerosas las dudas que he tenido. Ha habido momentos en los que he mirado con simpatía la convocatoria y otros en los que la desconfianza ha predominado. Si escribo ahora estas líneas es porque creo que he adoptado ya una postura definitiva sobre el #25s y tengo la necesidad de transmitirla.

Lejos de mi intención, no obstante, pretender descalificar a los que mantengan tesis diferentes, ya que si algún aspecto positivo cabe extraer del evento es el profundo debate que ha originado sobre la ideología y oportunidad política de una acción como la que representa el #25s. Quizás incluso haya abierto vías de protesta política que pueden ser más productivas que las que hasta ahora se han ensayado, siempre que su armazón teórico y su estrategia estén mejor diseñados que el de la acción que motiva esa reflexión.

 

 

¿QUÉ ACCIÓN PRETENDE REALIZAR “OCUPA EL CONGRESO”?

“Ocupa el Congreso” es un evento creado en Facebook que pretende, según se indica en su Manifiesto “rodear el Congreso de los Diputados y permanecer allí de forma indefinida, hasta conseguir la disolución de las cortes y la apertura de un proceso constituyente para la redacción de una nueva constitución”. A tal fin se exige “la dimisión del Gobierno en pleno (…) la disolución de las Cortes y la convocatoria inmediata de elecciones generales (…) para convocar una Asamblea Constituyente (…) a fin de redactar una nueva Constitución”. En una segunda versión del Manifiesto se elimina la referencia a la convocatoria de las elecciones y se añade la necesidad de que se disuelva igualmente “la Jefatura del Estado”.

El grupo de personas del que parte la iniciativa se constituye posteriormente en una Plataforma denominada ¡EN PIE!. En el documento base y hoja de ruta de la Plataforma, publicado el 23/07/2012 se respeta el contenido de la acción descrita en la segunda versión del Manifiesto. El documento base y hoja de ruta de la Plataforma es reeditado el 20/08/2012, suprimiéndose el objetivo de redactar una nueva Constitución y sustituyéndolo por el más genérico de impulsar un “proceso de construcción de un nuevo sistema de organización política, económica y social hacia un modelo verdaderamente justo y solidario en el que el pueblo sea el verdadero protagonista”.

El primer aspecto que ha de tenerse claro es que la acción tal y como está definida es constitutiva de un delito de sedición. Los participantes en la misma pueden ser castigados con una “pena de cuatro a ocho años de prisión, y la de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de cuatro a ocho años” (art. 545.2 del Código Penal). Evidentemente, no todo acto ilegal es moralmente reprobable pero carece de sentido exponerse a este tipo de consecuencias personales cuando existen otras alternativas. En este sentido sería provechoso que lejos de “rodear el Congreso” -que impediría a los Diputados “el legítimo ejercicio de sus funciones” (art. 544 del Código Penal)- la acción consistiera en concentrarse indefinidamente a sus puertas sin obstaculizar la entrada de los electos en el hemiciclo. Además, esta acción seguiría teniendo una fuerte carga simbólica y de gran impacto mediático y su consecución sería el resultado no de acciones de fuerza física sino de la presión de la ética pública. Por otra parte, la acción, para ser masiva y tener éxito, debe ser forzosamente inclusiva: una alternativa como la que se propone sería capaz de sumar más simpatizantes a la acción.

Por otra parte, no es entendible que la acción consista en rodear una de las sedes de la representación popular -la otra es el Senado- si la finalidad confesada en el primera versión del Manifiesto “Ocupa el Congreso” es la convocatoria de elecciones generales. Tanto la disolución de las Cortes como la fijación de la fecha de las elecciones es competencia del Presidente del Gobierno (art. 115 de la Constitución), por lo que si lo pretendido es forzar ambos escenarios, la concentración habría de tener lugar en el Complejo de La Moncloa.

En todo caso, no deja de causar extrañeza que en el texto actualmente vigente (documento base y hoja de ruta de la Plataforma de 20/08/2012), los convocantes no prevean expresamente ni la celebración de elecciones generales ni la redacción de una nueva Constitución e incluso se suprima la referencia, sí contenida en el texto primigenio de 23/07/2012, a la consecución de una “democracia directa y participativa”. La eliminación de estas menciones no ayuda a comprender a través de que mecanismos pretende forzarse “un cambio hacia una auténtica democracia social”, impulsar un “proceso de construcción de un nuevo sistema de organización política, económica y social” o hacer de la necesaria transición “el llamamiento de unión de todas las luchas por una sociedad más justa y democrática, expresiones ya de por sí suficientemente ambiguas como para incluir diferentes fórmulas, no todas ellas apetecibles desde un punto de vista democrático.

¿QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES DE LA SITUACIÓN QUE MOTIVA LA CONVOCATORIA DE LA ACCIÓN “OCUPA EL CONGRESO”?

Según la primera versión del Manifiesto de “Ocupa el Congreso”, sus convocantes son “personas comunes hartas de sufrir las consecuencias de una crisis que no hemos creado”. Afirman que “todos somos víctimas de un ataque sin precedentes (…) cuyos culpables son quienes se han configurado como una oligarquía intocable, con la complicidad de todas las fuerzas políticas representadas en el Parlamento. En la segunda versión del Manifiesto identifican a los culpables de la situación (“los mercados”), denominan “estafa a gran escala” a la crisis y concretan que el ataque proviene del “poder económico”. La evolución entre uno y otro Manifiesto es evidente en esta materia, pues si en el primero no se identificaba el causante de los males que motivan la acción más allá de una alusión genérica a la crisis, en el segundo sí se hace, señalando directamente a los mercados y al poder económico.

No obstante, llama la atención el escaso espacio que dedican los convocantes a los estamentos que constituyen el verdadero origen de la crisis -la oligarquía financiera y la gran patronal- y la reiteración con la que denuncian la actitud de las fuerzas políticas, a las cuales en la segunda versión del Manifiesto ni siquiera conceden la posibilidad de participar en la redacción de una nueva Constitución, extremo que sí aceptaban en el primero. El Manifiesto hace, en su primera versión, una verdadera enmienda a la totalidad del régimen de partidos políticos, a los cuales considera responsables de la situación sin diferenciar entre ellos posturas ideológicas o posicionamientos políticos, ni en el pasado -la Constitución fue “redactada por una camarilla a espaldas del pueblo”- ni en el presente -“vivimos en un gigantesco fraude social con gobiernos que sistemáticamente nos mienten”. A todos ellos les denomina con el epíteto “casta”.

La segunda versión del Manifiesto sigue tratándoles como un todo en el que no caben diferenciaciones o matices de ningún tipo e incluye términos como traición para describir la ejecutoria de las fuerzas políticas, concepto que también se emplea en el vigente documento base y hoja de ruta de la Plataforma ¡En Pie! de 20/08/2012. Por lo demás, su falta de protagonismo durante el proceso constituyente y más allá de él no deja de producir cierto desasosiego cuando no se especifican a través de que otras fórmulas pretende desarrollarse el nuevo modelo político.

No puede soslayarse la objetiva responsabilidad que el Gobierno de la Nación tiene en el empobrecimiento de la sociedad española durante los últimos años, así como la complicidad de muchos partidos políticos de la oposición. Pero calificar a todos por igual y no distinguir las posturas de unas fuerzas respecto a otras o incluso la actitud de los diferentes diputados es tan injusto como peligroso.

Entiendo que este es uno de los aspectos donde mayor depuración teórica ha de hacerse, pues la marea antipolítica y antisindical que acrece cada vez con mayor frecuencia en las playas de la opinión pública y publicada es el germen del fascismo y la antesala de movimientos totalitarios de masas que no deben minusvalorarse. Quizás fuera oportuno denunciar a los concretos partidos políticos que con sus votos han apoyado las reformas impulsadas desde mayo de 2010, aclarando por tanto que el problema no es tanto “el sistema político” como las medidas adoptadas por determinadas fuerzas políticas.

¿CÓMO ES EL PROCESO DE TRANSICIÓN HACIA EL NUEVO MODELO DE ESTADO QUE PROPONE “OCUPA EL CONGRESO”?

El movimiento “Ocupa el Congreso” deja claro desde el principio que la disolución de las Cortes tiene como consecuencia inmediata la apertura de un “Proceso Constituyente”. Así lo declara en las dos versiones del Manifiesto y en la primera edición del documento base y hoja de ruta de la Plataforma ¡En Pie!. En la segunda versión de dicho documento esa expresión es suprimida, lo cual es inquietantemente coherente con la ya citada omisión sobre la intención de redactar una nueva Constitución.

En todo caso, lo trascendente no es la titulación de ese proceso, sino como desea llevarse a cabo.

En la primera versión del Manifiesto apenas existen referencias a que ocurrirá en caso de que las Cortes Generales se disuelvan. Tan solo apunta que las elecciones generales tendrían como finalidad “convocar una Asamblea Constituyente, a fin de redactar una nueva Constitución, con la participación de todas las fuerzas políticas del país”. Ya en la segunda versión, se elimina la mención a la Asamblea constituyente y se prevé que la elaboración de la nueva Constitución tenga lugar no con la participación de las fuerzas políticas sino con la de “toda la ciudadanía”.

En la primera edición del documento base y hoja de ruta de la Plataforma se elige esta última opción. En la segunda ya hemos advertido que desaparecen las menciones a la Asamblea Constituyente y a la nueva Constitución y se opta por expresiones más imprecisas como “apertura de un proceso de transición hacia un nuevo modelo de organización” o “proceso de construcción de un nuevo sistema”, reconociendo que “los detalles de la transición propiamente están siendo debatidos”. No obstante, se asume que “se deberán articular las medidas adecuadas para permitir a la población expresar su opinión (y) participar en el proceso de decisión sobre el nuevo modelo de organización social que desea”.

No es posible por tanto dilucidar como se llevará a cabo un proceso de tamaña envergadura. En un principio los promotores adoptan la propuesta de una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución con la participación de todas las fuerzas políticas, lo que parece dotar de cierta continuidad al modelo político y plantear la consecución del nuevo escenario no tanto en clave de ruptura como de reforma. Sin embargo, la posterior desaparición de esa Asamblea y de las fuerzas políticas en la transición al nuevo sistema no se ve acompañada de alternativas específicas más allá de los llamamientos a la ciudadanía como protagonista del cambio.

Esta indefinición es ciertamente preocupante, pues ante movimientos de masas como los que pueden acompañar, en caso de éxito, este tipo de acciones, no puede dejarse al albur de la improvisión o, peor aún, de determinados elementos involucionistas, la fijación de los métodos mediante los cuales se decide quien y de que manera determina los esquemas del nuevo sistema. En este sentido, resulta obligado que antes de la fecha prevista para la concentración frente al Congreso se defina con suma concreción no solo los principios que van a guiar las estructuras que van a canalizar las demandas de la sociedad, sino los propios órganos encargados de ello, tales como asambleas ciudadanas, consejos de trabajadores, cortes constituyentes, organizaciones de reconocido prestigio o grupos de tecnócratas. La elección de las fórmulas y principios que regirán esos futuros órganos y la determinación de estos últimos es esencial para valorar el grado de democracia interna y representatividad del futuro sistema y por tanto para legitimar o no la acción prevista para el #25s.

¿QUÉ MEDIDAS PROPONE ADOPTAR “OCUPA EL CONGRESO”?

El análisis del Manifiesto, tanto en su versión primera como en su segunda, permite concluir que las reformas planteadas por “Ocupa el Congreso” son eso, reformas.

Todas las medidas planteadas por “Ocupa el Congreso” y la Plataforma ¡En Pie! son perfectamente encuadrables en el actual marco constitucional: la auditoría de la deuda pública, la reforma de la ley electoral, la derogación de las reformas adoptadas por el Gobierno, la reforma fiscal, la supresión de los privilegios políticos, la paralización de los desahucios, la creación de nuevos empleos o la nacionalización de sectores estratégicos son opciones que tienen plena cabida en la Constitución de 1978. De hecho, son varios los partidos políticos con y sin representación parlamentaria que vienen defendiendo parte o todas de esas propuestas desde hace años.

El problema para su implementación no es, frente a lo que pueda parecer, la propia Constitución, sino la voluntad política del Gobierno. Es por ello que nuevamente se yerra en la dirección de las balas y si al comienzo de esta reflexión se censuraba la idea de tomar el Congreso frente a la de concentrarse ante la sede del Presidente del Gobierno, en esta ocasión no puede dejarse de señalar que el trabajo debe dirigirse no tanto a abolir el texto constitucional como a presionar al Gobierno y a distintos partidos políticos para que adopten las propuestas que se estimen oportunas.

El desarrollo de este planteamiento y de esa presión no puede hacerse sobre la base de acciones como la del #25s. En todo caso, estas deben ser la consecución de una estrategia política y social a medio / largo plazo que ha de transcurrir necesariamente por la senda de la información y la formación populares. Si el objetivo es que las fuerzas políticas, básicamente las mayoritarias, se vean forzadas a modificar sus posiciones, es necesario convencer previamente a esa gran masa de electores que o bien no ejercen su derecho a voto o lo canalizan acríticamente en esos partidos. Ello no se consigue “ocupando el Congreso” sin más, sino que deben generarse estructuras para informar y formar a esa gran parte de la población: asambleas, talleres, documentos en red, conferencias, trípticos, pequeñas acciones de carácter mediático… Sin duda es una labor más ardua y lenta que la propuesta por los promotores de “Ocupa el Congreso”, pero si de verdad desean cambiarse las relaciones de poder es requisito sine qua non hacerlo primero con las mentalidades que las soportan.

¿QUÉ TIPO DE ESTADO DESEAN IMPLANTAR LOS PROMOTORES DE “OCUPA EL CONGRESO?

En el Manifiesto, tanto en su primera versión como en la segunda, se señala que la acción tiene por objeto “conseguir (…) un Estado democrático”, condición que le niegan al actual, delegando en “el pueblo” la determinación del “modelo de Estado [de la organización social en la segunda versión] en el que quiere vivir”. No hay más desarrollo al respecto.

En el documento base y hoja de ruta de la Plataforma de 23/07/2012 se indica que la acción tiene por objetivo “una Sociedad más justa y democrática”. Se insiste en que será el pueblo el que “determine el modelo de estado en el que quiere vivir”, pero sin calificarlo expresamente como democrático. En el documento revisado se opta por exigir “cambio hacia una auténtica democracia social”, afirman creer en una “organización política no monárquica” y manifiestan que el “nuevo modelo de organización política, social y económica” deberá suponer una “sociedad más justa y democrática”. En el desarrollo de la propuesta se aclara que el nuevo sistema debe concluir en “un modelo verdaderamente justo y solidario en el que el pueblo sea el verdadero protagonista”, en el que no podrán tener cabida sistemas que no lleven implícitos “principios básicos definitorios de una verdadera democracia, como las monarquías y otros modelos totalitarios”.

El hilo conductor de los documentos es sin duda la atribución al pueblo de la decisión sobre el nuevo modelo de Estado. Aunque solo en el Manifiesto se le califica al nuevo Estado como democrático, no puede obviarse que en el documento base y hoja de ruta se enumeran principios de los que podría extraerse dicho carácter. No obstante, sería conveniente recuperar expresamente dicha calificación, pues ni es lo mismo un Estado democrático que una “sociedad democrática” o una “democracia social” ni las exclusiones a los “modelos totalitarios” son suficientemente sólidos, pues caben alternativas de naturaleza “autoritaria” y los diferentes sectores pueden llegar a conclusiones distintas sobre lo que es un modelo de tal corte. Numerosos son los casos en la Historia de regímenes no democráticos que se atribuían asimismo dicha naturaleza acompañando al término democracia de epítetos para reforzar o marcar ese carácter del que obviamente carecían.

Por otra parte, llama poderosamente la atención que solo en el documento del 20/08/2012 se descarte expresamente la Monarquía como forma de Estado y se haga de una forma un tanto alambicada, como permite concluir la expresión “organización política no monárquica” o “forma de organización política fundamentada en la república”. Pareciera que hay cierto rubor en calificar el nuevo régimen simple y llanamente como republicano. Un indicio de la oscuridad en la que se mueve el movimiento en este campo es que en el propio documento de 20/08/2012 la única nota a pie de página que existe es precisamente para explicar que se entiende por República, una aclaración que debería ser superflua y por su propio contenido lejos de tranquilizar provoca más desazón.

La introducción del rechazo a la monarquía da la impresión de estar forzado por las críticas recibidas ante su omisión en documentos precedentes, incluyéndose de una manera un tanto confusa y abierta. Sería menester por tanto calificar estrictamente la nueva forma de organización del Estado como “República”, sin circunloquios ni pseudo aclaraciones como las analizadas.

CONCLUSIONES

La acción “25s: Ocupa el Congreso” carece de un contenido suficientemente sólido para apoyarla.

Son numerosos los conceptos difusos, planteamientos equívocos y omisiones llamativas que sellan una iniciativa que por su trascendencia y altos objetivos que persigue requiere de una mayor definición y desarrollo. Existen datos que permiten concluir que la acción se ha publicitado sin estar suficientemente trabajada. Prueba de ello es la elaboración de hasta cuatro documentos por los promotores y el reconocimiento expreso en el último de ellos de que “los detalles de la transición propiamente dicha están siendo debatidos”. De no aceptarse que ello obedece a la improvisación la conclusión no puede ser otra de que la generalidad con la que está planteada obedece a motivos aún no suficientemente explicados.

En este sentido, sí es cierto que se observa una evolución en el contenido de la propuesta, sobretodo en la última versión del documento y hoja de ruta de la Plataforma, incluyendo principios y exigencias que pueden aceptarse sin condicionamientos de ningún tipo. Pero precisamente porque los antecedentes descritos no permiten concluir a que se debió su exclusión en documentos precedentes debe serse sumamente cauteloso en la defensa de una acción de este tipo.

En conclusión, la acción prevista para el 25s debería ser suspendida hasta que se perfilasen o reformasen muchos de los extremos de la misma: un trabajo previo que requiere de tiempo y sobretodo de transparencia, que también ha brillado por su ausencia y que ha motivado no pocas desconfianzas sobre la finalidad buscada por sus promotores.

Por otra parte, una acción de este tipo, si no está correctamente cimentada, corre el riesgo de ser aprovechada por el sistema para reforzar la represión a la disidencia y aumentar el temor de una gran parte de la población ante escenarios fácilmente manipulables. Es necesario por tanto continuar debatiendo sobre las estrategias a seguir para que una acción de este tipo esté bien fundamentada desde el punto de vista teórico y correctamente articulada en su praxis.

No me gustaría concluir este análisis sin hacer un llamamiento a la unión de todos cuantos aspiramos a la superación del actual sistema. Sea cual sea nuestra posición ante el 25s, el adversario está en el otro lado de la trinchera. Mal haríamos unos y otros en hacer de este acontecimiento un motivo para el distanciamiento y el ataque personal. Todos, unos y otros, trabajamos por lo mismo, por lo que han de evitarse en la medida de lo posible presunciones y descalificaciones. Guardo un gran respeto por los que desde posiciones de izquierda están trabajando en el perfeccionamiento de la acción y apoyan la misma, pues su objetivo no es otro que transformar un modelo de Estado que ninguno compartimos. Esta es mi pequeña contribución a esa labor. También respeto y en este caso comparto las posturas de aquellos compañeros que desde ese mismo posicionamiento ideológico censuran la acción, pues teniendo los mismos objetivos entienden que los métodos deben ser otros o al menos estar más depurados.

Sea como sea, desde estas líneas animo a unos y otros a seguir debatiendo sobre las acciones que pueden impulsarse para poner de manifiesto las contradicciones del sistema y para establecer las fórmulas y modelos organizativos que permitan superar el mismo.

¡Salud, compañeros! Y no olvidéis que somos más y mejores. ¡A por ellos!

 

Post scriptum: a continuación os subo para su descarga un documento en el que tenéis las dos versiones del Manifiesto de Ocupa el Congreso y las dos ediciones del documento y hoja de ruta de la Plataforma ¡En Pie!, a fin de que quien lo desea pueda estudiarlos y llegar a sus propias conclusiones.

Documentos Ocupa el Congreso

 

Os reproduzco igualmente a continuación los diferentes enlaces al movimiento para que podáis acudir a las fuentes y hacer vuestro propio análisis:

Ocupa el Congreso:

Facebook: http://www.facebook.com/OcupaElCongreso

Grupo debate: https://www.facebook.com/groups/318713574883730/

Evento: http://www.facebook.com/events/355184007883632/

Twitter: https://twitter.com/ocupaelcongreso

Blog: http://plataformaenpie.wordpress.com/

Contacto: info.ocupaelcongreso@gmail.com

Video: http://www.youtube.com/watch?v=iBIBNQ37gCA

Avaaz: http://www.avaaz.org/es/petition/El_25_de_Septiembre_rodeamos_el_congreso/?cKmOpdb

Plataforma ¡En Pie!:

Blog: http://plataformaenpie.wordpress.com

Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/355184007883632/

FanPage: https://www.facebook.com/OcupaElCongreso

Grupo de debate: https://www.facebook.com/groups/318713574883730/

Twitter: https://twitter.com/ocupaelcongreso

Vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=iBIBNQ37gCA

 

ACTUALIZACIÓN (26/08/2012): Ayer tuvo un reunión, que tiene su continuación esta misma mañana, entre los promotores del #25s y diversos colectivos interesados en la misma. Las informaciones que llegan sobre la misma son alentadores. Según explica @juanlusanchez en este artículo se ha creado una Coordinadora en la que los promotores no son sino uno más de los que trabajan por depurar la estrategia de la acción, la cual se abrirá al resto de colectivos interesados, dotándola de un carácter abierto y horizontal que se ha echado mucho menos.

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Motivos para la revolución: España, donde el que más tiene menos paga

Posted by Joseca en 22/08/2012

Tenemos una Constitución que es la ostia. Al tiempo que proclama que “los españoles son iguales ante la Ley” (art. 14), certifica que “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad” (art. 56.3), sacralizando aquel mandamiento novelesco de que todos somos iguales pero unos más que otros. Asume que “la soberanía nacional reside en el pueblo español” (art. 1.2) pero atribuye a “las Fuerzas Armadas” la misión de defender la “integridad territorial” de España (art. 8.1), obviando la posibilidad de que el propio pueblo opte por asumir la secesión de algún territorio. Afirma que “queda abolida la pena de muerte” pero habilita a “las Leyes penales militares” para que la impongan en “tiempos de guerra” (art. 15), cuando menos garantías concurren en su aplicación.

Sin embargo, si graves son las contradicciones internas de nuestro texto constitucional, más aún son los incumplimientos que por vía de hecho se están acometiendo sobre los principios y derechos que la informan y reconoce. Podríamos citar hechos como el de los ministros que juran con la mano tendida sobre la Biblia y la mirada absorta en el crucifijo en un Estado que formalmente se declara aconfesional (art. 16.3). O el proyecto de reforma del Código Penal para castigar con penas de hasta 4 años la resistencia pacífica en concentraciones y manifestaciones mientras siguen vigentes los derechos a la libertad de expresión y de reunión (arts. 20.1 y 21.1). Y que decir de las políticas de ajuste presupuestario que vulneran derechos como los de “la protección de la salud” o el “disfrutar de una vivienda digna y adecuada” o que menoscaban la obligación de los poderes públicos de garantizar, “mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad” (arts. 43.1, 47 y 50).

El actual Estado español es fruto de un pacto no escrito mediante el cual los que cedían formalmente el poder acusaban recibo de determinadas libertades y derechos fundamentales y los que celebraban la restauración de la democracia asumían la legitimidad de determinados símbolos e instituciones como la bandera, la monarquía o el mantenimiento del status quo de la Iglesia Católica.

La Constitución no es sino el amargo reflejo de esa realidad y muchos de sus aplicadores anhelan aquellos tiempos en los que las diferencias entre clases sociales, los privilegios económicos o la exclusividad en la participación política se concebían como auténticos cimientos de la verdadera España.

Uno de los ámbitos en los que más nítidamente quedan patentizados estos antecedentes es el tributario. Pese al tenor del art. 31.1 de la Constitución, que inocentemente señala que “todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”, los diferentes Gobiernos no han acometido reformas ni aprobado planes que permitan dar cumplimiento al mandato constitucional y eliminar las diferencias de trato que materialmente se dan entre las clases populares y los magnos patrimonios y élites financieras del país.

Las políticas fiscales regresivas, la reducción de la carga impositiva para las grandes rentas y la complaciente asunción del fraude fiscal han ocasionado una merma de ingresos en el Estado que dificulta en gran manera la prestación de los servicios públicos esenciales y que empobrece a las clases bajas y medias de la sociedad, principales destinatarias de aquellos y que asumen la mayor parte de los recortes y el ansia recaudadora del Estado. Este es el verdadero nudo gordiano del desequilibrio de la balanza presupuestaria.

El problema no está en el gasto social -por lo demás inferior a la media de la UE-15-, sino en los escasos recursos que el Estado detrae de las clases altas y las facilidades que tienen estas para no contribuir “como dios manda”, que diría Mariano.

Sinceramente, estoy hasta las mismísimas narices de escuchar que todos nos apretamos el cinturón por igual. No es verdad. Repito: NO ES VERDAD. El sistema tributario español es una tremenda estafa, posiblemente la mayor de cuantas se dan cita entre nosotros. Si imprescindible es la reforma de la legislación electoral, más aún lo es la de los procesos de captación y reasignación de recursos por el Estado.

¿Cómo es posible que en el IRPF las rentas del capital tributen alrededor de un 25% y las del trabajo puedan llegar a un 45%?

¿Quién entiende que los empresarios declaren 8.275 euros de ganancias anuales frente a los 19.359 euros que dicen ingresar los trabajadores?

¿Cómo puede permitirse que una gran empresa pueda tributar, gracias a las bonificaciones fiscales, a un tipo efectivo de hasta el 17% en el Impuesto de Sociedades mientras que una Pyme lo hace a un tipo efectivo del 25%?

¿Es ético permitir la existencia de más de 3.000 SICAV, las cuales gestionan un patrimonio de 26.154 millones de euros y que tributan a un ridículo 1%?

¿Cómo no se pone coto a la evasión fiscal que suponen muchas de las Fundaciones españolas que se constituyen en paraísos fiscales y que no han de declarar la actividad que tienen, ocultando la identidad de quien está detrás del dinero?

¿Por qué no se aprueba un Plan contra el Fraude Fiscal que permita a los técnicos e inspectores de Hacienda investigar un fenómeno que supone para las arcas del Estado cerca de 90.000 millones de euros al año, de cuyo importe el 80% es imputable a las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año?

¿Cuál es la razón por la que España no ha impulsado, como propone GHESTA, la adopción de un acuerdo por la OCDE para la obtención automática de información de carácter mercantil o tributario de personas o empresas que operen o sean titulares de bienes o derechos en paraísos fiscales, así como para la supresión de prácticas abusivas para reducir la factura fiscal internacional de las grandes corporaciones trasnacionales (precios de transferencia, holding, ETVE, etc.)? ¿Ha de recordársele que se estima que en los paraísos fiscales está depositado el 25% de la riqueza global? ¿O que de las grandes empresas del Ibex 35, se estima que el 82% mantiene sedes y operaciones ligadas directamente con los paraísos fiscales?

¿A qué obecede la práctica desaparición de Impuestos como el de Sucesiones y Donaciones o el de Patrimonio? ¿Por qué no se establece un Impuesto sobre las Grandes Fortunas?

¿Cómo puede aplaudirse una medida tan carente de ética como la amnistía fiscal concedida a los grandes evasores mientras se aprueban leyes para perseguir el fraude cometido por desempleados y autónomos?

Son muchos los interrogantes sin respuesta o con una respuesta que obligaría a instalar guillotinas en la Puerta del Sol. Existen muchas propuestas de reforma del sistema impositivo en España que permitirían no tener que aprobar los terribles ajustes que estamos sufriendo. HAY ALTERNATIVAS. Que no os engañen, hay alternativas y pueden ser puestas en marcha en menos de un año. El problema es que el poder político es preso de la oligarquía financiera. Se limitan a administrar sus intereses y no moverán un dedo que pueda hurgar en su tremendo patrimonio. Que quede claro: NO NOS APRIETAN A TODOS EL CINTURÓN NI TODOS CONTRIBUIMOS POR IGUAL AL SOSTENIMIENTO DE LAS CUENTAS PÚBLICAS. Ni antes ni ahora. De nosotros depende que en un futuro siga siendo así.

El #15S tenemos la primera oportunidad de mostrar nuestra fuerza. Pero no olvidéis que para que las acciones tengan éxito, es necesario previamente hacer una buena labor de información y formación y eso requiere tiempo. Los datos los tenéis a vuestro alcance a través de diversos medios. Estudiarlos y reflexionar sobre ellos. Y luego comentadlos en vuestras casas, debatidlos con vuestros amigos e intercambiad opiniones con vuestros compañeros.

El mayor poder que tiene el sistema es el férreo control de la información. Romped ese muro, pues una vez destrozado habrá miles de personas que se unan a nosotros y exijan un cambio real en España.

Somos más y somos mejores. Lo sabemos. Ellos lo saben. Saben que lo sabemos. Es cuestión de tiempo.

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