El Rincón de Joseca

Otro mundo es posible

Simplemente… ¡No!

Posted by Joseca en 20/04/2011

Es curioso, por no decir obsceno, que al mismo tiempo que se congelan pensiones, se pide moderación salarial, se recortan servicios públicos esenciales, se flexibiliza y abarata el despido, se proponen reducciones de plantiilla o se incrementa la presión fiscal mediante la elevación de los tipos de los impuestos indirectos, las grandes firmas exhiban indecorosamente sus multimillonarios beneficios y repartan graciosamente bonos entre sus altos directivos o que la Banca se declare vencedora de la crisis y demuestre que el hecho de ser responsables directos de la misma no sólo no les ha supuesto un problema sino que ha sido el remedo a todos sus males.

En un escenario donde las diferencias salariales entre los altos directivos y el resto de trabajadores son escandalosas, donde el fraude fiscal y un deleznable sistema tributario priva al Estado de unos ingresos que en derecho le corresponden y que hoy en día se hacen aún más necesarios y donde las izquierdas deambulan huérfanas de discurso en tanto la derecha acrece sobre la nada, yo me pregunto…

¿Dónde quedaron aquellas grandilocuentes declaraciones que defendían un capitalismo con rostro humano y abogaban por la necesidad de refundirlo o que prometían controlar los mercados financieros? ¿Qué medidas se han adoptado para eliminar los paraísos fiscales? ¿Cuándo se tiene pensado procesar a los culpables de semejante desfalco? Y sobretodo, ¿que hacemos nosotros, ciudadanos europeos, para reivindicar otro modo de hacer política y economía? ¿Acaso nos estamos volviendo todos locos o quizás demasiados cuerdos? ¿A qué se debe nuestra mirada indiferente? ¿Hay falta de información o, lo que es peor, una claudicación vergonzante ante una realidad que parece ingobernable y dictada por Instituciones al servicio de hombres sin rostro? ¿Son los pueblos griego o islandés el ejemplo a seguir o meros irresponsables como nos quieren hacer creer? ¿Nos gusta más la banqueta y la banca que la cacerolada?. La lluvia de dogmas económicos, medidas de ajuste y rescates que no son sino chantajes a unos Gobiernos que no estuvieron a la altura y asumieron una deuda que no era suya, ¿son simplemente humo para invisibilizar el lugar en el que se originó del fuego?

Asistimos desde hace años a un gran teatro en el que nosotros somos unas simples marionetas. Lo que me preocupa no es que desconozcamos ésta nuestra naturaleza, sino que la asumamos e incluso que la reivindiquemos. La sociedad civil europea debe volver a repirar, respirar indignidad, respirar rebeldía… respirar sencillamente humanidad. Demasiado tiempo dormida si no muerta y demasiado tiempo aquietándose a un modelo del que siendo ciertamente privilegiados, no dejamos de ser tuertos en un mundo de ciegos.

Es hora de levantarse, de gritar, de sollozar si se quiere, pero sobretodo de exigir. Porque no es sólo nuestro derecho. Es también y antetodo nuestro deber. Y mientras no entendamos que la crisis económica que se vive no es un mero fenómeno natural sino que tiene causas muy concretas y responsables muy directos, seguiremos mirándonos los pies mientras nos escupen desde el cielo… ¿estamos dispuestos a seguir mojándonos?

Vayamos construyendo una red de CIUDADANOS que se informen, que piensen, que actúen. Vayamos ganando espacios y generando debates sobre esas “verdades” que no son tales. No asumamos su lenguaje, no permitamos que desprecien nuestra fuerza. Es hora de levantarse y decir BASTA. Pero BASTA de verdad. Y decir NO. ¡Simplemente NO!

11 comentarios to “Simplemente… ¡No!”

  1. Es curioso -y preocupantemente escandaloso- que en la era donde más acceso a la información se tiene, el aborregamiento social sea la constante, salvo excepciones, de una ciudadanía que rumia su hastío para terminar sumergiéndose en él. Nos vapulean y nos limitamos a desear que sólo se trate de una pesadilla de la que pronto despertaremos. Qué excelentes colaboradores y colaboradoras de nuestros verdugos. Qué inútiles revoluciones, cuántas vidas malgastadas para exigir los derechos que ahora desdeñamos con nuestro silencio y nuestras renuncias.
    Es hora, sí, de abandonar la sumisión para alzar la fuerza de la calle, la marea rebelde capaz de arrinconar a quienes campan sobre los cerebros mansos.
    Abrazos.
    P.S.- Cuánto tiempo, Joseca.

  2. Luis Carlos Prendes Veiga said

    ¡Hombre, Joseca, cuanto tiempo! Hace poco leí un muy interesante artículo, creo que en el País, sobre el problema de la quiebra moral de la economía de mercado. La conclusión, muy inteligente, era que teníamos que pensar en cómo salvar el capitalismo de los capitalistas. Y eso no se hace a través de políticas monetarias, ni presupuestarias, ni regulatorias. Se tendría que hacer a través de Política, con mayúsculas. Y esa Política con mayúsculas sólo será nuevamente posible si la sociedad se rearma éticamente, siendo capaz de enfrentarse a tanto atropello. Y para ello nuestro deber, como ciudadanos individuales, es indignarnos. E interiorizar esa indignación. Así que me sumo a tu NO con mayúsculas. A ver si empiezo a interiorizarlo.

  3. Como dice nuestra adorable Marjarí, la sociedad está tan aborregada que veo muy complicado no ya una revolución, si no algo para quitarnos de encima los piojos que nos están sangrando.

    Tenemos la suerte de que muchos aún no se han rendido y entre ellos haya comunicadores que se saben hacer oír, tenemos páginas y páginas web donde nos informan, documentales donde nos muestran las caras de los culpables, movimientos, pequeños aun, que nos empujan a revelarnos contra un sistema que nos asfixia.

    Con tu permiso lo hago correr entre mis conocidos.

    Un abrazo Joseca, y un beso a la Cartujera😉

  4. aKZel said

    Hola Joseca! Lo que a mi me cuesta de entender es la pasividad de la gente que está sufriendo injustamente y, además, es consciente de quien es el verdadero culpable. Supongo que la hipnosis a la que nos han sometido no se puede romper de un dia para otro, pero es que ¿Qué más hace falta para que la gente espavile?
    Y lo que más me temo es que estemos viviendo una espiral de movimientos mediáticos y políticos para crear nuevos problemas globales que solapen esta realidad… como bien definia Baudrillard, vivimos una realidad de realidades que cada uno asume como buenamente puede…
    salud!

  5. Termo said

    Lo comparto con tu permiso Joseca.
    Marjarí, me alegra volver a leerte aunque sea poquito, así se que estas bien
    Un abrazo a los dos.
    Termo

  6. Joseca said

    Gracias chic@s por vuestras reflexiones y por estar por aquí después de tanto tiempo.

    Creo que todos coincidimos no ya en las causas de la crisis sino en la necesidad de que los ciudadanos tomen la palabra y exijan a los poderes públicos que no se rindan ante la presión del capital.

    Un abrazo a tod@s.

  7. Manu said

    Ya era hora que te arrancaras, compañero, es un placer volver a leerte. En fin, como siempre comparto al 100% tu articulo y con tu permiso lo voy a difundir.
    Salud,
    Manu

  8. victor said

    Da gusto leerte compañero, y da gusto difundir tu mensaje a personas que solamente saben mirarse a su ombligo y echarle la culpa al que tiene enfrente. A mi personalmente estas situaciones,me dan ganas de levantar el puño en alto cada vez con más fuerza.
    SALUD.
    Victor

  9. Joseca said

    Gracias a los dos. A ver si vuelvo a coger velocidad y reinicio mi actividad bloguera que la tengo muy abandonada. Los puños siempre en alto, igual que la cabeza Victor.

  10. Andrea said

    A propósito de tus reflexiones,me gustaría aprovechar esta plataforma para recomendar un libro: “Reacciona”. Se trata de un texto que cuenta con la colaboración de diversos autores españoles que desde diferentes ámbitos (jurídico, económico, social, etc.) ponen de manifiesto lo que tantos de nosotros tenemos asumido: la manipulación de los ciudadanos por parte de políticos, supuestos expertos, empresarios, etc. para ponernos al servicio de sus inconfesables intereses, apartando toda consideración ética. Falacias para convertirnos en siervos/piezas de su sistema.El texto hace un llamamiento a la responsabilidad de cada uno de nosotros para comenzar a dar los pasos necesarios que posibiliten un cambio real. En definitiva, muy en nuestra onda. Para finalizar, comentar que me he identificado plenamente con el artículo publicado el pasado domingo 8 de mayo en la página 35 del suplemento “negocios” de “El País” por Borja Vilaseca, titulado “La economía de la infelicidad”. Creo que cualquier transformación social pasa por un cambio personal, y que para comenzar todos podemos tratar de modificar algo en nuestros hábitos que nos convierta en protagonistas. Cualquier gesto por pequeño que parezca es importante. Os lanzo el reto… Gracias, y hasta pronto. Un abrazo.

  11. Joseca said

    Totalmente de acuerdo contigo Andrea, tanto en la recomendación como en tu reflexión. Un saludo.

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