El Rincón de Joseca

Otro mundo es posible

Yo consumo, tú consumes, él consume, nosotros…

Posted by Joseca en 26/01/2010

El otro día leía, no recuerdo donde, que en el denominado Primer Mundo el aire que respiramos está compuesto por oxígeno, nitrógeno y publicidad.

No solemos distinguir entre la satisfacción de las necesidades, ciertamente pocas, y la de los deseos, muchos sin duda. El problema reside en que estos últimos suelen ser concebidos como insuficiencias que es necesario cubrir. Es precisamente el gran circo de la publicidad el que se encarga de transmutarlos en verdaderas exigencias.

« Para ser efectiva, la incitación al consumo y a consumir más debe difundirse en todas direcciones y dirigirse indiscriminadamente a cualquiera que pueda oírla. Pero hay más gente capaz de escuchar que gente capaz de responder a ese mensaje seductor de la manera esperada. Los que no pueden actuar sobre la base de esos deseos inducidos, gozan diariamente del deslumbrante espectáculo que ofrecen quienes sí pueden hacerlo. El despilfarro consumista, se les dice, es el signo del éxito, una autopista que conduce directamente al aplauso público y la fama. También aprenden que poseer y consumir ciertos objetos y vivir de determinada manera son requisitos necesarios para ser felices; y como “ser feliz” se ha transformado en la marca de la decencia humana y el único título merecedor de respeto, tiende a convertirse también en condición necesaria de la dignidad y la autoestima humanas […].”

Zygmunt Bauman, “Vida de Consumo”, Ed. Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2007.

Recordaban en ConsumoHastaMorir que según un informe de la UE consumimos de media un 20% más de lo que esperábamos antes de entrar en los mercados y supermercados. Y que el 70% de las decisiones de compra se toman en el propio establecimiento.

Reconozco mis hábitos consumistas. Los odio. Pero asumo que forman parte de mi ser. Lucho contra ellos, pero frecuentemente hinco la rodilla. Supongo que la mayor parte de nosotros lo hacemos. Posiblemente fuera necesario que en la escuela impartiesen una asignatura sobre consumo responsable. Son demasiados años conviviendo con los amables paneles publicitarios, con las irrechazables rebajas de las rebajas, con los magníficos 2 x 1…

Conozco pocas personas no ya alejados de ese círculo vicioso sino conscientes de él e inmersos en una lucha tan noble como desequilibrada. Por eso reconozco que me lleno de orgullo y satisfacción -que diría el Borbón- cuando paladeo una entrada como ésta: la firma mi hermano en su blog y lo que intuyo entre esas palabras tan brillantemente encadenadas es precisamente la ausencia de grilletes, o al menos el interés y esfuerzo por abrir su cerradura.

Yo de momento no lo he conseguido, por lo que apenas puedo ofrecer algún consejo. Pero ejemplos como el expuesto y algún otro ayudan a seguir intentándolo.

Sí, lo sé, es ésta una entrada escrita en clave intimista. Pero me apetecía reflexionar sobre eso que han llamado la “sociedad de consumo” y he comprobado con desazón que formo parte de ella. Así es que más que una reflexión es una confesión de parte.

Ave María Purísima…

Post scriptum: lectura recomendada: El libro negro de las marcas.

3 comentarios to “Yo consumo, tú consumes, él consume, nosotros…”

  1. Pepe said

    Permiteme otra recomendación:

    Hola apreciado lector, le saludamos cordialmente y le damos la bienvenida, en nombre de nuestra empresa, al presente número de nuestra colección por fascículos “Cocine y aprenda los saberes del mundo en menos de 2000 palabras”. Al preparar esta excitante colección, pensamos en las necesidades que podría tener alguien como usted. Una persona muy ocupada, que no puede perder ni un segundo de tiempo en su apretada agenda. Un hombre o una mujer del siglo XXI que, gracias al imparable progreso que venimos disfrutando, hoy tiene menos tiempo que nunca para leer aburridas obras completas de insignes pensadores que marcaron el mundo tipo Platon, Galileo, Newton, Kant, Hegel, Marx, Lenin, Einstein, Chomsky, Wallerstein, o quien sea que aun hoy se dedique a la obsoleta y aburrida tarea de escribir gordos libros que sólo sirven para atraer el polvo en las estanterías y ser leídos por antipáticos profesores de universidad. Es por ello que decidimos aplicar el revolucionario método del “Cocinismo Pedagógico” (CP) patentado por Sir Alfred Raymond McConney Junior. Después de contrastados experimentos, Sir Alfred consiguió que chimpancés pigmeos (bonobos) de las selvas del Congo aprendieran la tabla de multiplicar del 5 mientras hacían una tortilla a la francesa. Incluso los más avezados primates, consiguieron aprenderla mientras le preparaban un delicioso té inglés. Al pensar que el ADN del simpático chimpancé, es similar en un 99% al de los seres humanos, Sir Alfred, con miras a contribuir al progreso de la humanidad y de su cuenta corriente, nos animó a lanzar la presente colección que usted tiene ya en sus manos.

    En el primer capítulo que hoy nos ocupa, nos centraremos de un modo muy sencillo, en cómo preparar un delicioso plato de capitalismo global, para compartir con la familia y amigos. Pues bien, dicho esto, empecemos sin perder un segundo con la elaboración de esta fantástica comida tan de moda, en varios pasos muy sencillos a la par que divertidos:

    1. Colóquese el delantal y tenga a mano todos los utensilios que crea pueda necesitar. Ponga en una gran olla, a fuego lento, 24.000 personas muriendo de hambre todos los días. Muy importante, asegúrese que de estas personas, 4.500 sean niños, para no descuidar el punto de sal. En otra olla, cerca de la primera para que no se nos pase, coloque a 76.000 personas más que mueran por enfermedades relacionadas con la malnutrición. Estupendo, cierre las dos ollas por el momento. Ya tenemos 100.000 muertas diariamente relacionadas con la insuficiente ingesta de alimentos.

    2. Vaya a ver la televisión mientras las ollas en la cocina van calentándose poco a poco. Si oye gritos de dolor no se preocupe, será su imaginación ¿Acaso gritan los caracoles cuando se cuecen? Haga zapping y empiece con algún divertido concurso para hacerse millonario o perderlo todo a la siguiente pregunta.

    3. Vuelva a la cocina. Ahora en un plato aparte, asegúrese de contar 8.000 personas muertas de SIDA cada día y de que en otro plato adjunto, más hondo, sean infectadas hasta un total de 12.000 en el mismo período llegando a la divertida y sabrosa cifra de 40 millones de infectados a nivel mundial. Llame por teléfono, sin perder de vista el fuego, al clérigo de su parroquia más cercana y asegúrese que la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana aun insiste en la prohibición de usar métodos anticonceptivos tildándolos de pecaminosos, para que de este modo el conteo no disminuya, sino que, a ser posible, aumente. Esto nos ahorrará más adelante, engorrosas leyes de extranjería para echarlos del “Primer Mundo”. Todos hermanos sí, pero bien lejos.

    4. Vuelva al televisor. Ya ha empezado esa magnifica serie norteamericana de médicos-modelos en un hospital privado, tan auténtica, tan real, con esas sonrisas Colgate que nos transportan a otro mundo… Relájese un poco, pero sin perder de vista el reloj. Contabilice 30 minutos.

    5. Vamos, vamos, no pierda de vista las ollas del principio, a la cocina de nuevo. Ahora abra el grifo y déjelo saliendo agua hasta llegar a los 100 litros al día que es justo la cantidad de agua que gasta cada estadounidense de media diaria. No sea ridículo, usted no es menos que ellos, ¿No querrá gastar los 30 litros que la OMS considera necesarios o peor aún, no querrá consumir los 2 litros de cualquier “paisucho” africano perdido de la mano de Dios? Disfrute también sabiendo que solo 3 de cada 5 personas en el mundo tienen acceso al agua debidamente saneada y usted es una de ellas. ¡Siéntase parte del mundo libre!

    6. Enchufe de nuevo la pantalla amiga, resumen de Big Brother, ¡Qué bueno! Vaya, parece que al final la madre de Lucía hablando con la Milá admite que su hija es una “puta” y desaprueba su relación en la casa con Tommy, el musculoso camarero de Benidorm que desde el principio le echó el ojo y algo más, a la buena de Lucía. A su pobre madre le gustaba más el novio que tenía de toda la vida, Josele, que ya ha acabado Medicina y está en estos momentos comenzando el MIR. Pronto tendremos las declaraciones del “indignado cornudo” ¡Y es que mira cómo es la gente, que ni de tu madre te puedes fiar ya!

    7. De vuelta a la cocina, parece que las 100.000 personas ya están casi cocidas. ¿No deberíamos quizás añadir un poco de Calentamiento Global y Cambio Climático a todos estos ingredientes? Por supuesto que sí. Agregue por tanto a otra olla calculando bien las siguientes cantidades:

    *

    6.500 millones de personas que es la población mundial actual, la cual si sigue creciendo como hasta ahora para el 2.030 será de 8.300 millones. Gracias a Dios que, seguramente, los 100.000 infelices que se cuecen diariamente en la olla, con el “invento” de los biocombustibles aumentarán y ayudará a mitigar malthusianamente el crecimiento demográfico. ¿Por qué? Porque si utilizamos 230 kilos de maíz para producir 5 litros de etanol, ya no estamos utilizando esa cantidad para alimentar a un niño durante todo un año que sería justo lo que necesitaría para vivir. Amén del aumento que en los precios de los alimentos de primera necesidad esto significará. De todos modos, lo que le queríamos decir es que para seguir con la misma cantidad de emisiones actuales en el 2030, o sea, para seguir con la misma cantidad genocida que está provocando el Cambio Climático y no aumentarla, deberíamos para esas fechas rebajarlas un 30%. ¡Y esto para contaminar lo mismo que ahora! Son comprensibles las risas del público en general, al recordar que el archifamoso Protocolo de Kioto pedía reducir las emisiones un 5% y la mayoría de los países no lo cumplen actualmente. Por tanto, avive el fuego de la olla global un poco más y añádale bastante pimienta, sin miedo.
    *

    Un poquito más de calor al horno, ya que si la situación sigue como hasta ahora, en el 2.030 la temperatura del Amazonas será de 4º a 6º superior y el 30% de la misma se convertirá en sabana seca. Como no hay mal que por bien no venga, quizás entonces, sí será un buen momento para nuestros emprendedores constructores “nacionales”. Ya saben amigos, ¡Vayan pensando en comprar terrenitos a los yanomamis y hagan el negocio del siglo!
    *

    Por supuesto, todo esto hágalo copiando el “sostenible” desarrollo de EUA que emite casi el 30% de toda la contaminación de C02 del mundo teniendo menos del 5% de su población. O sea que ponga otra olla y si no le cabe compre otro hornillo.

    8. Ahora meta a la mitad de la población mundial en un bote pequeñito como si fueran guisantes, si le cuesta cerrar, apriete sin miedo, no pasa nada si alguno se aplasta un poco. Porque recuerde que la mitad más pobre del mundo tiene sólo un 1% de la riqueza. Luego coja al 2% más rico y déle la mitad total de la riqueza terrestre, recordando eso sí, que el 1% tiene el 40% y no le voy a decir lo que tiene el 0,1% más rico por la sencilla razón que en nuestro mundo libre casi no se puede hablar de ese 0’1% y casi no hay estadísticas (pero denme tiempo y verán). Quizás esto sea porque controlan casi todos los medios de producción y comunicación del mundo, pero sólo quizás.

    9. Ahora deje por un momento la cocina, y estos datos tan abrumadores y saque a su perrito “Bobby” a pasear. Relájese, estrene con él el divertido jersey que le compró para que no pasara frío. Acuérdese que el jueves lo debe llevar al veterinario para que le revise esa tos que no se le termina de quitar y hacerle la analítica para vigilar su nivel de colesterol. ¡Un momento, un momento! No se olvide de llevar la bolsa para recoger con la manita los simpáticos excrementos de su traviesa “mascota”. Al fin y al cabo, usted es moderno y racional, todo un ciudadano del siglo XXI, ¿No es cierto?

    10. De vuelta a la cocina, ponga en una sartén a fuego intenso, a 800.000 personas muertas al año violentamente y separe de esta sartén en otra con menos aceite, a 500.000 muertos que lo hacen en lugares donde no hay guerra declarada. Piense que quizás esto sea porque el negocio de la guerra representa el 2’5% del PIB mundial y que paradójicamente, en los últimos diez años han aumentado un 45%. Quizás la guerra no sea tan mala para todos al fin y al cabo, al menos no para las 41 empresas norteamericanas y las 34 de la Europa Occidental que coparon el 92% de todas las ventas de armas mundiales el pasado año. Pero bueno, usted a lo suyo, no se caliente la cabeza, porque para degustar un buen chocolate no hay porqué saber con qué tipo de látigo fueron azotados los trabajadores que en África recogieron su cacao. Así que añada ajo y no se hable más.

    11. Ahora preste atención con el último paso que es el más delicado, porque requiere de bastante precisión. Sin perder de vista que el 2% de la población más rica tiene la mitad de los activos mundiales (valor neto después de restar a los activos, los pasivos físicos y financieros), coja el coeficiente de Gini mundial que mide la desigualdad en el reparto de la riqueza, y sitúelo en el 89% con una cucharilla sopera dentro de la olla de los 100.000 muertos diarios por malnutrición que ya deben de estar en su punto. Este 89 del índice de Gini vendría a ser igual a decir que de un grupo de diez personas invitadas a una fiesta, una de ellas, bastante suicida por cierto, se atreviese a comer el 99% de la tarta principal ante la incrédula mirada del resto de sus “amigos”. Por supuesto, nadie estaría tan loco para hacer esto en el mundo real, a no ser que quisiera que le diesen una tremenda paliza, o si sus amigos son muy educados, no le invitasen jamás a otra fiesta con tarta de por medio. Pero claro, en nuestro “mundo libre”, esto no ocurre. Y no ocurre porque ocho de esos nueve amigos que se quedan con los restos, con las migajas, tienen los ojos bien tapados y cuando descubren que queda el 1% de tarta, el “capullo” que se la comió les dice a los demás por SU televisión y SUS periódicos que fue culpa de la Economía, la Bolsa, Ben Laden, los huracanes o la cigüeña de París, y que “todos” debemos apretarnos el cinturón…

    Pues bien querido lector, ahora ya sabe cocinar a grandes rasgos un delicioso plato de capitalismo global para ser servido bien caliente. Degústelo con su familia y amigos. Quede bien en las fiestas de ocasión. Es usted todo un ciudadano.

    Si después de leer toda la receta, tiene a bien pensar que este artículo es duro, cruel, obsceno e incluso de pésimo gusto; me veré obligado a darle toda la razón. He dicho toda la razón. Pero le recuerdo que más obscena es la realidad en la que se basa y eso es lo que este humilde servidor a intentado transmitirle. Los datos aportados son estrictamente ciertos y más abajo le coloco las fuentes para que usted los compruebe en caso de incredulidad. Los datos son números, pero los números los componen individualidades que sufren auténticos infiernos día a día, minuto a minuto. Le ruego que se fije en la magnitud del asunto y en la corresponsabilidad que podamos tener para lo bueno y para lo malo. ¿Qué papel queremos interpretar en este juego global en el que es imposible no jugar?, ¿Vamos a cambiar algo o seguiremos como verdugos pasivos del infierno mundial?

    Así que si usted no es o no quiere ser, con todo mi respeto, un terrible “cabrón” egoísta “hijo de puta”, háganos el inmenso favor de despertar de una vez por todas de ese cómodo sueño consumista que tan atolondrado lo tiene. Y si está despierto, apresúrese en despertar a los dormilones que lo rodean. Vamos a unirnos todos porque ya está bien, y porque más nos vale estarlo, para afrontar lo que se nos viene encima.

    Fíjese que según investigaciones del Global Footprint Network (California), se necesitarían 5 mundos como nuestro planeta si todos los países siguieran el ritmo de consumo capitalista de los EUA y 3 mundos para el del Reino Unido. Como sólo tenemos un mundo y bastante estropeado, convendría pensar atentamente sobre ello.

    Tornar el capitalismo, el sistema de la muerte, en vida, no es un milagro de los dioses, sino aquello que en verdad nos tornará humanos. El nombre del nuevo invento, el de la pócima mágica que no es tal, es el de socialismo. Y no es que sea la panacea que todo lo cura, ni el fin de todos los males, sino el principio de la esperanza verdadera. El mínimo común múltiplo sobre el que elevarnos hacia ese mundo en paz que tantas veces hemos deseado, hacia ese mundo donde el hombre no deba ser “un lobo para el hombre”. Porque recuerde que el capitalismo es como el cero. Da igual porque número lo multipliquemos, lo grande que sea, lo maravillosas que sean nuestras intenciones, si partimos de él, el resultado será siempre el mismo: nos dejará a cero.

    Jon Juanma Illescas Martínez.

    Fuentes:

    Punto 1: Jean Ziegler, relator especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación (año 2007).

    Punto 3: Declaraciones de Ban Ki-moon, Secretario General de Naciones Unidas, respecto a la situación del año 2007.

    Punto 5: Marcelo Colussi en el artículo publicado en Rebelión “La economía en Estados Unidos: comienza la caída”, publicado el 7 de septiembre de 2008. También “Informe Anual sobre Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo de la ONU” (2006)

    Punto 7: Rueda de prensa de Jean Ziegler, relator especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación , sobre los datos del 2007/2008. Junto a datos recogidos por M.Hurtado para la Agencia EFE en el artículo: “Cada día mueren 24.000 personas de hambre y desnutrición, según la ONU”: El artículo a su vez recoge la información presentada por J.Ziegler como relator de la ONU. También Informe Anual sobre Desarrollo Humano 2007/08 sobre el Cambio Climático del PNUD (ONU)

    Punto 8: Estudio sobre “La Distribución Mundial de la Riqueza por Hogares” realizado por el Instituto Mundial para la Investigación del Desarrollo Económico de la Universidad de las Naciones Unidas (Helsinki, Finlandia) en el año 2006, dirigido por Anthony Shorrocks.

    Punto 10: Estudio de Naciones Unidas, mediante el Instituto de Control de Armas Ligeras, titulado: “La carga global de la violencia armada. También del Instituto Mundial de Investigaciones para la Paz (SIPRI) , en el informe sobre gastos militares que presentó el lunes 9 de junio en Estocolmo.

    Punto 11: El citado estudio sobre “La Distribución Mundial de la Riqueza por Hogares” del punto 8.

    Conclusión Final: Los datos del Global Footprint Network fueron extraídos del artículo de Carlos Fernández Liria “¿Quién cabe en el mundo” publicado en la sección de Opinión del diario Público el 22 de enero de 2008.

    Un abrazo.

  2. Joseca said

    Gracias Pepé. Una contribución magnífica y que invita a pensar.

  3. […] : https://rinconjoseca.wordpress.com/2010/01/26/yo-consumo-tu-consumes-el-consume-nosotros/ On Ekim – 26 – […]

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