No es sólo economía… es una crisis de derechos humanos
Publicado por Joseca en 28/05/2009
Hoy Amnistía Internacional ha hecho público su informe anual de 2009 “El estado de los derechos humanos en el mundo”.
“el mundo está sentado sobre una bomba de relojería social, política y económica agravada por una crisis de derechos humanos en desarrollo (…). Bajo la crisis económica hay una explosiva crisis de derechos humanos (…). La recesión económica ha agravado los abusos, ha hecho que se desvíe la atención de ellos y ha creado nuevos problemas. Los derechos humanos se pisotearon en nombre de la seguridad y ahora se relegan al último puesto en nombre de la recuperación económica (…).
El mundo necesita un New Deal mundial sobre derechos humanos. No necesita promesas sobre el papel, sino compromisos y medidas concretas de los gobiernos para desactivar esta bomba de derechos humanos. Los líderes mundiales deben invertir en los derechos humanos con tanta determinación como lo hacen en la economía”.
La contundencia de estas afirmaciones y la denuncia que efectúa sobre el debilitamiento de los derechos humanos -incluidos los de segunda y tercera generación- ha motivado que muchos incluso se pregunten si Amnistía Internacional ha dado un giro a la izquierda.
Lo cierto es que la situación es de tal gravedad que lo que sorprende es que una crítica como ésta motive ese tipo de debates. Entre otras cuestiones porque la lucha contra el hambre, la superación de la pobreza, la denuncia de la injusticia… todo ello debiera ser patrimonio no de una ideología concreta sino lugar común en todo sentir, pensar y actuar humano.
En el informe destacan hechos, datos y cifras ciertamente sangrantes: la catástrofe humanitaria que vivió Gaza ante la agresión israelí (catástrofe que por cierto continúa pese a que no se ocupen de ella los mass media), la denigrante política de inmigración en Europa, la censurable exportación de armas por parte de Estados como España, la pertinaz existencia de torturas y malos tratos etc.
Una somera lectura al informe, siquiera al resumen del mismo, permite advertir la distancia que existe entre las vacuas e hipócritas declaraciones de los que se dan cita en grandes salones entre besamanos y agasajos y la realidad que sufren millones de seres humanos. De nosotros depende que esa distancia sea menor o mayor.
Esta entrada fue publicada el 28/05/2009 a 23:45 y está archivada en Derechos civiles y políticos, Derechos sociales y económicos. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.
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Una mirada... escribió
Hay una recesión paulatina en cuanto a la solidaridad con el prójimo; será, quizás, que la economía congela la capacidad de sentir empatía. O que el “ya tengo suficiente con lo mío” es un lema de mejor aplicación.
Incluso se ha acuñado un término peyorativo para definir a quienes son capaces, todavía, de tender una mano a quienes -con crisis y sin ella- siempre ha sido y son los más desfavorecidos. “Buenistas“, ese es el término.
…porquer no nos engañemos, compañero, no son sólo los Estados quienes envuelven sus pescados podridos con los derechos fundamentales.
Abrazos.
Joseca escribió
Por desgracia los derechos humanos han estado siempre en crisis. Un beso amiga mía.